Cuenta con la declaración de Paraje Natural Protegido desde el año 1989. Es un espacio natural de pequeñas dimensiones, pero de un relieve muy interesante. Tiene una hilera de cumbres medianas presentan unos cortados impresionantes, sobre los cuales merodean buitres leonados, águilas perdiceras y halcones peregrinos. Su topografía abrupta viene dada por su composición de rocas calizas con tramos silíceos muy fracturados. El arroyo Alborán discurre a lo largo de su límite oriental.
Flora
Se encuentra una interesante diversidad vegetal, alternándose especies mediterráneas, como la retama y la jara, con otras autóctonas, como el palmito. También, especies vegetales rupícolas como Rupicapnos africana. Según se asciende, el matorral va perdiendo densidad y van apareciendo algarrobos y alcornoques. En su límite con Sierrra Bermeja, se puede visitar el Monte del Duque, donde hay varios bosques de encinas, alcornoques y quejigos.
La vegetación es escasa en la zona de monte, pero de gran riqueza por la presencia de numerosos endemismos. Encinas y acebuches configuran el estrato arbóreo, mientras que en el arbustivo destacan la aulaga, el espino albar, la estepa blanca, la esparraguera y el espino negro. Además, hay un pequeño bosque de pinsapos en las proximidades de Casares.
Fauna
Entre los mamíferos hay que citar al meloncillo como la especie más singular. La avifauna es de gran interés, por la existencia de una importante colonia de buitre leonado y la abundancia de rapaces como el águila perdicera, el cernícalo vulgar, el halcón peregrino, el alimoche, el águila calzada, el mochuelo, etc. La chova piquirroja, la collalba negra o el avión roquero son otras aves que se pueden ver en este lugar.









